Si pudieras verte con los ojos con los que te miro yo jamás te sentirías acomplejada.

 

Eres preciosa, no lo dudes nunca y, mucho menos, permita que otros te hagan dudar.

 

Tu sonrisa, ésa que sacas muy pocas veces, deslumbra y hace felices a los que te quieren bien. Tus maravillosas curvas te hacen perfecta. Insinuar siempre es mejor que enseñar.

 

Nunca permitas que minen tu autoestima, que los comentarios de la mala gente te impidan ser feliz porque tu personalidad es mucho más fuerte que la de todas esas personas que viven para criticar porque sus vidas están vacías.

 

Si pudieras verte con los ojos con los que te miro yo podrías sentir el dolor que me produce ver cómo te lastimas para parecer una modelo de revistas, cómo miras con asco tu cuerpo en el espejo que te engaña porque tú eres perfecta con todas tus imperfecciones.

 

Empieza a valorarte y gustarte, poco a poco, ése es el primer paso para empezar a quererte bien. Y, sobre todo, permítete sonreír más a menudo y disfrutar de las pequeñas cosas, te prometo que el resultado va a merecer la pena.