Cerrar los ojos y oler un recuerdo es una de las sensaciones que más me gustan, sobre todo cuándo esos recuerdos van unidos a personas que ya están conmigo.

Si cierro los ojos puedo recordar el olor de mi tía María, limpio y suave, incluso puedo recordar la sensación al tocarle la mano, la que siempre tenía fría y sentir su sonrisa. A lo mejor no os cuadran las sensaciones con la lógica, pero os prometo que así es cómo yo recuerdo los momentos juntas.

Y a vosotros, ¿qué os hace recordar?