Un día abrí un libro para evadirme de mi mundo, para alejar a todos mis problema y escaparme. Entonces me encontré con un mundo nuevo, uno lleno de posibilidades, aventuras y alegrías.

Desde que me leí el primer libro, nunca he dejado de leer. La temática no es importante, lo importante es la historia, el nuevo mundo al que me transporta cada lectura. Ellas cambian mi mundo con cada página.