Una vez leí la siguiente frase, “Supo que sólo había dos formas de caminar por la vida: de puntillas o dejando huella. Se levantó y pisó con todas sus fuerzas”.

Desde entonces mi filosofía de vida es pisar con todas mis fuerzas y dejar huella en todo lo que hago. Porque si vas a hacer algo, no  lo intentes, simplemente hazlo.

Pisa dejando huella a cada paso, que la gente se gire para mirarte pensando que les encantaría tener esa seguridad.

Ahora soy como una leona. Lucho por mis ideas, por mi forma de ser, por mi forma de querer y, sobre todo, lucho por mí, por vivir mi vida como yo quiero. Las únicas opiniones que me importan son las de la gente que quiero, la que me aporta, la de los que no me dejaron caer nunca. Por esas personas hoy piso fuerte, dejo huella y me desvivo en todo lo que hago.

No confundamos seguridad con egocentrismo o superioridad. Estoy hablando de la seguridad en uno mismo pero respetando las opiniones ajenas. Pisando fuerte, sí, pero no pisando a los demás. Hablo, una vez más, de quererse bien a uno mismo para poder querer a otros.