Es uno de esos días en los que las paredes se te echan encima y te sientes hecha una mierda.

Aunque sepa que todo siempre tiene solución, hoy sólo quiero llorar, quedarme en casa, decirle al mundo que quiero estar sola, que nadie entiende mi dolor.

Mañana será otro día, me levantaré, fingiré mi mejor sonrisa y mi mejor cara de todo está perfecto.

Nadie se dará cuenta, están demasiado ocupados con sus problemas y les resulta más sencillo creer un simple y vacío “estoy bien“, que ayudarme a recomponer lo rota que estoy.

Tranquilos, mañana todo va a estar perfecto.