A veces caminar sola es necesario para no perder el rumbo, para continuar con tu camino y seguir disfrutando de cada paso que das, por pequeño que sea.
Valora el esfuerzo y las horas que has invertido. No dejes que nadie te imponga su forma de ver las cosas, porque entonces perderías tu esencia. Incluso me atrevo a afirmar que, en la mayoría de las ocasiones, rebelarse a tiempo es necesario y liberador.
Aunque cueste, luchar por lo que quieres merece la pena. Luchar siempre merece la pena.
«No te quiero sumisa, te quiero libre. Subir esa montaña y sentir la brisa» – @los_chikos_del_maiz
Al leer este post he recordado una vieja canción de Amancio Prada con letra de Agustín García Calvo. La primera estrofa dice:
Libre te quiero
como arroyo que brinca
de peña en peña,
pero no mía.
Me encanta, muchas gracias por compartirlo, no lo conocía!