A veces caminar sola es necesario para no perder el rumbo, para continuar con tu camino y seguir disfrutando de cada paso que das, por pequeño que sea.

Valora el esfuerzo y las horas que has invertido. No dejes que nadie te imponga su forma de ver las cosas, porque entonces perderías tu esencia. Incluso me atrevo a afirmar que, en la mayoría de las ocasiones, rebelarse a tiempo es necesario y liberador.

Aunque cueste, luchar por lo que quieres merece la pena. Luchar siempre merece la pena.

“No te quiero sumisa, te quiero libre. Subir esa montaña y sentir la brisa” – @los_chikos_del_maiz