“Hoy he vuelto a conocer a la ansiedad, al miedo a la tristeza,de cerca la verdad y es que hoy he vuelto a escuchar a mi alma gritar, he vuelto a temblar,a tiritar sin para de llorar” – By She

Hay palabras que lastiman mucho más que el peor de los golpes. Palabras que, en la boca indicada, hacen más daño del que nuestro corazón puede soportar. Palabras que siguen doliendo, aunque pase el tiempo, cada vez que vuelven a sanar en nuestra cabeza.

Porque hay palabras que duelen tanto que notas un vacío dentro que te impide tomar aire, que no te permite respirar y que duele, duele demasiado. Son como un cubo de agua helada tirada a traición.

Por eso hoy os pido que cuidéis vuestras palabras, que penséis, recapacitéis y no digáis cosas que pueden hacer daño, tanto que después sea prácticamente imposible recomponer la relación que tenías con esa persona. Quizás mañana sea demasiado tarde para pedir perdón, es mejor que antes de herir, por muy enfadado que estés, tomes un minuto para enfriarte, reflexionar y pensarse mejor todo aquello que de verdad quieres decir.

Porque si lo piensas bien, todo se puede decir con otras palabras, con otras que no hagan daño y que hagan que la otra persona también se pare a pensar mejor la situación.

Recuerda que en una pelea nadie sale ganando, sólo quedan personas dolidas y corazones sufriendo.