¿Eres feliz? Es una pregunta sencilla y probablemente la más importante que te puedo hacer.

Después de mucho pensar en ello comprendí que lo importante no es que te quieran a secas. Lo importante es que te quieran bien, pero que antes tú te quieras bien a ti.

Para poder querer a otra personas como se merece lo primero es que te aceptes, te gustes y te quieras. Que estés orgullosa de lo que eres, en quien te has convertido y en todo lo que todavía puedes conseguir, porque te aseguro que eres capaz de casi todo lo que te propongas, sólo tienes que intentarlo y no rendirte, poco a poco.

La persona que amas merece que la quieras al cien por cien, con todo lo bueno que conlleva una relación y con todo lo malo que vais a superar juntos, porque lo malo no estropea, al contrario, si la relación es de las de amor verdadero lo malo une todavía más y hace vuestra pequeña república independiente totalmente indestructible.