Reconocer los errores significa aprender a cerrar las heridas que tenemos.
Cuesta mucho perdonar a los demás, pero cuesta todavía más perdonarnos a nosotros mismos. Esas son las heridas que más sangran y que más tardan en cicatrizar.
A veces las mochilas más pesadas son las que cargamos de errores y no cerramos por mucho que lo necesitemos.
¿Os cuesta más perdonar a los demás o a vosotros mismos? A mí, sin duda, me cuesta más perdonarme a mí misma.
Sin duda Nani,
Una vez me dijo una amiga lo siguiente: Aprende a perdonarte, piensa, ¿si fuera tu hermana la perdonarías? Casi siempre decimos sí. Solemos ser mucho más duros con nosotros mismos que con cualquier otra persona.
Debemos tratarnos como a ese ser querido que tanto queremos y que perdonaremos siempre.
Un abrazo!
Totalmente de acuerdo Anny! (el lunes publico el reto de diciembre-enero, por si te quieres unir)
Genial Nani, ahí estaré el lunes.
Nunca he hecho esto en grupo lo cual me hace mucha ilusión la verdad.
Besos!
Espero que te guste!
Un beso!
A mí también, Nani. Aún no me perdono haberte confundido en aquel comentario. Pero gozo muchos tus breves reflexiones. Saludos
Para nada, eso está más que olvidado! Muchas gracias 😊